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Sobreviviente de la tragedia de Costa del Este: no me voy a rendir

Tu vida puede cambiar en un segundo. Es lo que aprendió Sabrina Murillo, una joven venezolana quien sobrevivió a un accidente ocurrido en marzo en Costa del Este.

Por: Redacción Crítica -

Sabrina Murillo, la chica venezolana, única sobreviviente del espantoso accidente del auto que cayó varios metros desde el edificio Breeze, en Costa del Este, es una mujer con una misión: deshacerse de su silla de ruedas, y con su recuperación total, honrar la memoria de su padre Eduardo, su hermana Paola y su novio Abel Sandí.

La joven de 21 años, su madre María Luisa y sus terapeutas dejaron entrar a un periodista de Telemetro a sus duras e intensas sesiones de terapia física, con pesas, máquinas y bandas de resistencia, que ayudan a recuperar la fuerza, el balance y la coordinación que le dejaron la brutal caída dentro de un auto.

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"Mi momento favorito del día son las mañanas cuando tengo terapia... Mi meta principal es la recuperación total, y tengo fe de que lo voy a lograr, y que algún día voy a volver a caminar y voy a venir a este gimnasio a correr en esas caminadoras", expresa Sabrina, quien se refiere a sus familiares fallecidos como "mis tres ángeles".

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"No me voy a rendir hasta lograrlo, y que ellos sonrían allá arriba, y que digan esa es mi hija, esa es mi hermana, esa es mi novia".

El paso a paso

En un reportaje de 8 minutos, la joven afirma que  el camino es duro, pero no ha pensado en rendirse.

En medio del gimnasio y alzando pesas, Sabrina muestra cómo es su vida ahora con rutinas que inician a las 10 de la mañana con un fisioterapeuta, quien la guía en el proceso de recuperación.

Su fe es grande y abiertamente expresa que lo primero en su vida es la recuperación y está segura que algún día logrará caminar y correr en el gimnasio donde entrena.

Una hora de terapía y luego ejercicios en otro lugar.  Son cuatro horas diarias, en las que ejercita cuerpo y alma

Maria Luisa Perrone, madre de Sabrina, la persona que comparte su dolor y ayudó a levantarse, afirma que su hija lo está logrando.  

"Ella se va a recuperar más de lo que mucha gente piensa! Y, en los momentos de aflicción, ella es su gran fortaleza, asegura. 

Para Sabrina, las dos grandes lecciones que le ha dejado su terrible prueba son que nada en esta vida está asegurado, y que hay que tener fuerza y positivismo en todo momento.

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